Cualquier empresa dedicada a ofertar servicios se encuentra con el principal hándicap de que estos son un bien intangible para el consumidor final, son productos con una valoración realmente subjetiva para el cliente, dado que dependiendo de sus deseos y percepciones quedará satisfecho o no con nuestro trabajo. Pero vamos a detenernos en definir algunos conceptos que será importante tener claros durante el artículo.
Un servicio[1] “consiste en la aplicación de esfuerzos humanos o mecánicos a personas, animales u objetos. Los servicios son intangibles, no se pueden percibir por los sentidos, son perecederos y no se pueden almacenar”. Ejemplo: Una clase de natación de calidad, la amabilidad del personal de atención al público, etc.
La necesidad[2], “es la sensación de carencia de algo. Es común a todos los seres humanos con independencia de los factores étnicos o culturales.”
Un deseo[3] “es la forma de expresar la voluntad de satisfacer una necesidad, de acuerdo con las características personales de cada individuo”. De aquí lo expuesto al inicio del texto, donde se matizaba la valoración subjetiva de un servicio. Dependiendo de cada cliente, habrá una forma de satisfacer sus necesidades. En este sentido en Gestkal XXI S. L. damos una gran importancia a la individualización del servicio dependiendo de las necesidades y deseos del cliente.
Todo Concejal de Deportes demanda que el servicio de deportes que se oferte en su localidad sea exactamente lo que necesiten sus habitantes, ya que de otro modo no estará rentabilizando su esfuerzo por ofrecer a los ciudadanos un servicio de calidad (objetivo principal a definir en el artículo), que le de de unos beneficios a nivel político y social.
Pero, ¿qué es la calidad?, según el Diccionario de la Real Academia Española, calidad es “Propiedad o conjunto de propiedades inherentes a algo, que permiten juzgar su valor”, con lo cual lo que para un cliente es calidad para otro no puede serlo, por lo tanto a las empresas de gestión deportiva se nos plantea la duda, ¿Cómo dar un producto de calidad a todos nuestros clientes?.
Nosotros no vendemos coches o motos, los cuales podamos dirigir por precio, o por imagen a un segmento de mercado determinado; las empresas de gestión deportiva que trabajamos casi exclusivamente para la administración pública, tenemos que adaptarnos a nuestros clientes, que son de carácter heterogéneo, y por tanto sus necesidades y deseos son completamente diferentes. ¿Dónde está la clave?, ¿podemos satisfacer a todos los clientes por igual con un sistema unificado de funcionamiento?, respondiendo a esto último creo sinceramente que la respuesta es afirmativa. Si pretendemos ser una empresa seria y competente debemos tener una forma genuina de funcionar que nos diferencie de la competencia, pero que a su vez tenga a todos nuestros clientes satisfechos, y para ello, y para no contradecir lo expuesto anteriormente en referencia a la individualización de cada servicio, debemos tratar la calidad como un fenómeno multidimensional, en el que es posible distinguir varios atributos que lo configuran[4]:
1.- Fiabilidad: Implica consistencia en la prestación del servicio. Ello implica que la empresa presta el servicio correctamente en el momento preciso y que cumple sus promesas. Siendo destacable en este punto:
- La estabilidad del personal en un servicio de Escuelas Deportivas, Piscina Cubierta Municipal, etc.
- Evitar sustituciones.
- Seguir una metodología adecuada en las clases, que tenga una progresión lógica, y que esta se mantenga aunque haya cambios en el monitor/a.
- Que no queden horas sin prestar en un servicio por no encontrar personal adecuado.
2.- Rapidez/agilidad: Además de fiabilidad, el servicio será mejor valorado si se presta con rapidez. Siendo destacable en este punto:
- Dar solución inmediata a problemas que puedan plantearse en un servicio de deportes, como puede ser por ejemplo: Sustitución de un monitor que no funciona correctamente.
- Adelantar información al cliente.
- Presentar toda la documentación que nos solicite el cliente de nuestros trabajadores, del servicio, etc. con la mayor premura.
3.- Responsabilidad: Supone tener la disposición a prestar el servicio. Esta disposición debe, además, hacerse patente es decir, demostrar que la empresa se ocupa de los problemas del cliente.
4.- Competencia: Significa poseer la capacidad y conocimientos requeridos para prestar el servicio.
5.- Accesibilidad: Supone fácil acceso al servicio. Ejemplo: Evitar las colas de acceso a una Piscina Cubierta.
6.- Cortesía: Implica educación, respeto, consideración y trato amable, incluyendo a todos los integrantes de la plantilla de trabajadores de un servicio o instalación deportiva (Coordinador, monitores, conserjes, atención al público, socorristas, etc.).
7.- Comunicación: Se produce cuando se mantiene informados a los clientes, en un lenguaje que comprendan. Exige escuchar y adaptarse a sus demandas.
8.- Credibilidad: Implica seguridad, veracidad, honradez y estar interesado en realidad por nuestro cliente. La imagen de la empresa contribuye positiva o negativamente a su credibilidad.
9.- Seguridad: Ausencia de peligro, riesgo o duda en la prestación del servicio.
10.- Comprensión/conocimiento del cliente: Debemos de hacer un esfuerzo por comprender las necesidades del cliente, es decir, tener empatía, para ello es necesario proporcionar atención individualizada.
11.-Personalización: Complementa el punto anterior. El servicio debe apoyarse en la relación personal y adaptarse a las características y necesidades del cliente , de modo que éste lo perciba como único.
12.- Tangibles: Elementos del servicio que pueden percibirse por los sentidos. Ejemplo: limpieza de la instalación, obsequios, etc.
Pero además de lo anteriormente expuesto, cada organización debe funcionar de una forma homogénea tanto a nivel interno como de cara a nuestros clientes, sin que ello merme la tan importante individualización.
¿Cómo es posible mantener una individualización de los servicios, pero a la vez mantener una misma línea de trabajo?. ¿Pueden dos Técnicos Deportivos Municipales de localidades diferentes y con necesidades igualmente distintas percibir el sello inequívoco de nuestra empresa de gestión deportiva en sus servicios?, la respuesta es SI. Es más, resulta imprescindible si queremos dar CALIDAD, ¿por qué?, pues sencillamente resultaría caótico pretender gestionar un número significativo de instalaciones deportivas de una forma distinta una de otra.
Hay que homogeneizar procesos de calidad, establecer unos cauces de actuación idénticos en cada servicio, pero a la vez ser flexibles ante las demandas de nuestros clientes. Es decir, nuestros procesos deben facilitar nuestro trabajo no incapacitar nuestra flexibilidad con el cliente. Si nuestra empresa no tiene unos métodos de trabajo claros, o unos estándares de calidad definidos; dejaremos en manos de cada trabajador un número excesivamente alto de decisiones, completamente diferentes, que restarán fiabilidad, rapidez y seguridad a nuestra organización, con lo cual, no daremos calidad.
Debemos pensar en nuestras fortalezas como empresas de servicios, y una de las mas importantes es la del trato personal y directo con nuestro cliente, a diferencia de otras industrias donde no existe este contacto directo con el comprador final, aquí tenemos la posibilidad de “extraer” información directa de nuestros usuarios, y con ella podemos conseguir ofrecer a los mismos un servicio adaptado a sus necesidades y deseos.
Nuestro personal entrega un servicio a los clientes, y el proceso de crear ese servicio implica una coordinación entre el personal y éstos. Tal como observa Magrath “Los clientes identifican y asocian los rasgos del personal de servicios con las empresas en las que trabajan”.[5] Pues mejoremos nuestro personal, su cualificación, motivación e implicación con el servicio y la empresa para la que trabaja, de esta forma incrementaremos la competitividad del servicio.
Apostar por la calidad, es hacerlo por la diferenciación, porque un servicio de calidad para nuestro cliente, significará, en una industria de servicios intangibles en la cual resulta muy complicado dejar huella, la tan ansiada fidelización de los mismos. La calidad no se puede medir objetivamente, por lo tanto si llegamos a entender lo que quieren nuestros clientes antes que la competencia, a esta le resultará muy complicado seguir nuestros pasos.
BIBLIOGRAFÍA:
[1] Miguel Santesmases Mestre, “Marketing, Conceptos y estrategias”, Editorial Pirámide. 3ª Edición. Página 48.
[2] Miguel Santesmases Mestre, “Marketing, Conceptos y estrategias”, Editorial Pirámide. 3ª Edición. Página 49.
[3] Miguel Santesmases Mestre, “Marketing, Conceptos y estrategias”, Editorial Pirámide. 3ª Edición. Página 49.
[4] Miguel Santesmases Mestre, “Marketing, Conceptos y estrategias”, Editorial Pirámide. 3ª Edición.Página 845, siguiendo con adaptaciones, las exposiciones de A. Parasuraman, Valerie A. Zeithaml y Leonard L. Berry, “ A conceptual Model of Service Quality and Its Implications for Future Research”, Journal of Marketing, 49, 4, otoño 1985, págs.41 -50, y Leonard L. Berry, David R. Bennet y Carter W. Brown, Calidad del Servicio. Una ventaja estratégica para instituciones financieras. Ediciones Díaz de Santos, Madrid, 1989, págs. 26-34.
[5] Bernard J. Mullin, Stephen Hardi, William A. Sutton, “Marketing Deportivo” 2ª Edición. Página 162.
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